lunes, 17 de julio de 2017

50 problemas cotidianos del Primer Mundo

Tras mucho tiempo es posible que muchos de vosotros hayáis escuchado esa gran frase de padres: “termínate la comida, que hay muchos niños que se mueren de hambre”.  Problema grave donde los haya, sin embargo, por suerte (muchísima suerte) los que no hemos nacido en esos países no vivimos esas desgracias y tenemos otro tipo de preocupaciones, las cuales, en el momento nos parecen graves y buscamos ser el centro de atención, pero que si las miramos fríamente nos podemos dar cuenta de que no son cosas que por la noche nos vayan a quitar el sueño.
Estos son algunos de los “problemas” más comunes del primer mundo:
1-      La contraseña de usuario es demasiado corta
2-      No hay wi-fi
3-      Escriben tu nombre mal en Starbucks
4-      No ponerse moreno al final del verano
5-      Quedarse sin batería en el móvil
6-      Servirse un vaso de leche fría en verano y que el cartón de la nevera se acabe a mitad del vaso y haya que sacar un cartón nuevo de la despensa y que esté templado
7-      No hay hielo y el refresco está caliente
8-      Cansarse de viajar
9-      El bolígrafo se me queda sin tinta a mitad de la frase
10-   Que no llueva en verano y esté el ambiente muy caluroso
11-   Que llueva en verano y no se pueda salir de casa
12-   Que de girar al dormir se caiga el edredón en invierno y haya que despertarse en mitad de la noche para recogerlo
13-   Que la ropa (camiseta, pantalón etc.) que te quieras poner ese día se esté lavando
14-   El peluquero no entiende lo que son dos dedos
15-   No tengo datos y no puedo subir bien la foto a instagram
16-   Que las maquinas de el metro y de la Renfe te devuelven el cambio en monedas
17-   Que te compres la última versión del iphone y 2 meses después saquen otro y dejes de estar a la moda
18-   Que no haya en la tienda zapatillas de tu número
19-   La cola del supermercado es demasiado larga
20-   Entrar a un baño público y que no haya papel
21-   La luz de los probadores no favorece nada
22-   Mi programa favorito se ha ido a publicidad 10 minutos
23-   El agua de la piscina está demasiado fría
24-   Hacerse la manicura y que se rompa una uña
25-   Lavar el coche y que llueva
26-   Mancharse unos pantalones blancos al tumbarse en el césped
27-   La tienda a la que quiero ir hoy está cerrada
28-   El conductor del autobús no tiene cambio de 50 euros
29-   La ducha se me ha quedado sin agua caliente
30-   Un grupo de whatsapp pasa de los 200 mensajes y nadie quiere hacer resumen
31-   El nudo de la corbata me ha quedado torcido
32-   Que la playa ala que quieres ir tenga el fondo de piedras en lugar de arena lisa
33-   Que tengas que esperar una semana para ver el capítulo de la serie a la que estás tan enganchado
34-   Tener tanta ropa en el armario que no sepas que ponerte
35-   Que la maleta de viaje vaya tan cargada que no se cierre
36-   Que tengas el cuerpo de fiesta y el sitio en el que estés cierre a las 3:30
37-   Que se acabe tu serie favorita y no te queden razones para seguir viviendo
38-   Comprar un vestido y tener que patearte muchísimas tiendas buscando unos zapatos que le combinen
39-   Que compres un piso en una urbanización y no tenga piscina
40-   Que alguien use la misma ropa que tú en un evento (Y ENCIMA LE QUEDE MEJOR)
41-   Que haya habido un concierto de tu grupo favorito y no te hayas enterado o no hayas podido ir
42-   Que te castiguen quitándote el móvil
43-   Que la comida se quede fría y haya que recalentarla
44-   Que la comida esté muy caliente y haya que soplar
45-   Que te manden bajar la basura cuando ya te has puesto el pijama
46-   Que te toque al lado una persona en el cine que no pare de hablar o comentar cada escena
47-   Que te obliguen a hacer todas las tareas de casa para poder salir
48-   Estoy cansado y tengo que bajar a sacar al perro
49-   No hay aparcamiento cerca de la entrada y me toca andar 2 minutos
50-   La lista de 50 problemas del primer mundo que quiero hacer para mi blog me obliga a estar sentado en mi cómodo sofá pensando durante un buen rato
Como veréis sumando problemas de hombres, mujeres o de todos en general la lista podría seguir de manera inacabable y es que como ya dije oportunidades para quejarnos tenemos tooooooodas las que queramos, que luego esos problemas sean de utilidad para el resto de la humanidad o dignos de aparecer en las noticias… es otro cantar.
¿Qué otros problemas cotidianos o del primer mundo te suceden a diario?

martes, 13 de junio de 2017

¿Liberales o sectistas?



Hoy, aunque no soy muy dado a ello, voy a tocar un tema algo más polémico de lo que suelo. Ya que considero que hay cosas que se tienen que decir de vez en cuando.
Me gustaría meter un codazo al diccionario o sacudir cierto concepto que algunas personas usan muy a la ligera y es el término: “liberal” o “pensamiento liberal”.
Mucha gente va por ahí defendiendo la igualdad y los derechos de todos menos uno, el más importante: tu derecho a ser tú mismo.
Y es que realmente aunque van de ser tolerantes el verdadero término que se debería usar es el de “sectistas”.
En la antigüedad se quemaba a esas personas con pensamiento diferente a lo que opinaba la inmensa mayoría. Si no mirad al pobre Copérnico diciendo que la tierra giraba alrededor del sol, se murió sin que nadie viera su obra  y, sin embargo, que razón llevaba.
En la actualidad esas hogueras son metafóricas pero siguen existiendo, personas llenas de prejuicios y que en muchas ocasiones tienen pensamientos muy lógicos pero su forma de expresarse les hace parecer bárbaros.
Pondré un ejemplo: hace cosa de un año el Cordobés fue al programa de entrevistas de Risto Mejide (para los que no le conozcan, es un torero bastante famoso en España). Antes de nada, diré que a mí no me gustan nada los toros ni el trato que le dan al animal, en cambio, creo que llevaba razón en muchas cosas de las que dijo, y es que en muchas ocasiones colgaba fotos en sus redes sociales acompañado de sus hijos y no faltaba rápidamente el comentario de alguien diciéndole: “¡Ojala te pille un toro y te mate, cabrón!”.
Ahora yo me pregunto: ¿Cómo puede una persona que defiende tan fervientemente la vida de los animales celebrar la muerte humana tan airadamente?  Me parece rebajarse a un nivel muy bajo, con lo rico que es el castellano y lo bien que puede uno expresarse y llevar la razón así lo único que demuestran es ser más animales que el propio toro.
Esta gente es la misma que defiende por ejemplo que un pederasta que ha violado y matado a 10 niñas no debería cumplir una cadena perpetua, que hay que rehabilitarle…. pero ¡OJO! QUE NO SEA EN SU MISMO BARRIO, QUE HORROR.
En momentos así es cuando la gente queda retratada yendo solo de boquilla y diciendo lo “políticamente correcto”, y lo peor de todo, es que este ejemplo es totalmente verídico.
Otra gran característica de esta gente es la de ridiculizar y tachar todo aquello en lo que crees que sea diferente a lo suyo, aquello de “no comparto lo que piensas, pero lo respeto” no va con ellos. Te lo encuentras en cualquier ámbito de la vida pueda ser de política, religión, la rivalidad Cristiano-Messi  o incluso la mejor marca de Cacao, es decir, si alguien te viniera hablando de Colacao, de lo rico que está, de sus grandes propiedades y valor nutricional y después de toda la charla tu le dijeras: “tienes razón, aunque a mí me gusta más el Nesquick”, te podrías encontrar una contestación del tipo: “ búa chico, que gilipollas, de donde te has escapado, no tienes ni puta idea, no lo entiendo etc.
No hay nada que entender, el mundo no es blanco o blanco, cada cual tenemos nuestra propia opinión o gustos, sin embargo, hay gente que no lo ve y se pasa la vida discutiendo buscando llevar la razón y ganar todas las discusiones, manifestando sus argumentos como ley universal.
Pero eeeeeen fin, a mi es algo que no me preocupa, intento ser una persona que solo alza la voz cuando hace falta, y el resto del tiempo uso la filosofía del personaje de aquel chiste que aunque malo, da bastante en el clavo de lo que deberíamos hacer a veces:
-          Paco me ha dicho el médico que tengo la tensión y el corazón perfectos.
-          ¿Y eso?
-          Por no discutir
-          ¡Anda ya! Es la mayor gilipollez que he escuchado nunca, no tiene ningún sentido, no será por eso
-          Bueno, pues no será por eso.

miércoles, 17 de mayo de 2017

La Odisea: entre Pinto y Valdemoro. Final

Y ahí seguíamos entre Pinto y Valdemoro, abandonados a nuestra suerte en aquella parada. Tan lejos de nuestras casas, y ya eran casi las 23:30. A partir de aquí empezamos a cometer una serie de errores que alargaran el viaje de una manera sustancial.
Justo eran ya las 23:30 cuando pasó un autobús, dirección Getafe, que nos alejaba un poco de nuestra ruta y no era el que nos había dicho el conductor. Lo dejamos pasar y como nos arrepentiríamos, ya que en Getafe teníamos metro y podríamos habernos movido con mucha rapidez.
Los minutos pasaban y veíamos que se queríamos coger ya un autobús iba a tener que ser el búho de las 00:15. El frío se metía por todos los recovecos de nuestro cuerpo, yo que era de los que me había cambiado entero de ropa también tenía frío que intentaba mitigar con pequeños paseos, así que no quería ni pensar como estaban algunos de los que estaban mojados o en camiseta corta tapados con una toalla semi mojada. Tal era la situación de desesperación que al ver un contenedor de ropa usada pensé en abrirlo y coger un par de chaquetas o jerséis, pero el tránsito de gente y el hecho de saber que el bus estaba a punto de llegar me hicieron cambiar de idea. O eso pensaba yo porque eran ya las 00:20 y el bus seguía sin venir.
-          Se acabó, ir pensando en aflojar la pasta para encontrar un hostal barato o un par de taxis, porque esto tiene muy mala pinta, seguro que por ser semana santa han cortado el servicio.  Dije yo
Al rato aparecieron 2 chicas en la parada, pensábamos preguntarles si eran de allí y sabían cómo iba la ruta, pero en ese momento de acercamiento empezaron a enrollarse y a meterse mano de tal forma que en pantalla aparecieron 2 rombos y un cartel de +18.
00:35 tirados en el suelo, maldiciendo y contando mentalmente nuestros ahorros nos encontrábamos cuando se obró el milagro…. Un bus a lo lejos por fin, levantamos las manos como náufragos (y no tiramos una bengala de milagro, por si de lo dormido que iba se saltaba la parada).
Ya estábamos en camino, próximo objetivo llegar al metro de Atocha antes de la 1:30 (hora aproximada de cierre). Aún así la idea del taxi rondaba el ambiente con más fuerza, más que nada porque el padre de mi novia es taxista y les había llamado rato antes diciendo que el rondaría en breve la zona de Atocha y podría llevarles a casa. Uso la persona del “ellos” porque solo había 4 plazas y éramos 6. Así que un amigo y yo nos sacrificaríamos por el bien común para que el resto volviera pronto a casa.
El segundo error llegaría pronto, el bus pasó por una parada de metro algo próxima a Atocha y decidimos pasar nuestro camino (esa parada estaba completamente funcional y aún así decidimos continuar y jugárnosla en un punto algo más céntrico a pesar de ir con la hora pegada. Así pasó lo que pasó)
1:10 Llegamos a Atocha, pero para nuestra sorpresa el autobús no nos había dejado en frente de la estación. Miradas a un lado y otro, nadie sabía dónde estábamos. Hasta que yo, el que peor se guiaba de todo el grupo, se le iluminó la bombilla.
Un Burguer King, solo eso hizo falta, y es que, en los descansos en la academia en mis años mozos de carrera íbamos a veces ahí a pillar algo de comer. Así que, me puse en modo Moisés cruzando el Mar rojo y les pedí que me siguieran a la carrera.
Los que iban en taxi iban más al trote, pero mi amigo y yo corríamos por nuestros sueños (los que tendríamos durmiendo cuando por fin llegáramos a nuestras camitas). Agotados llegamos a la estación, la parte de abajo estaba cerrada, así que había que subir las escaleras para llegar a la de Renfe, pero cuando tiramos de las dos puertas…..nada.
El viaje de nuestras vidas a la 1:25 de la noche y las puertas cerradas, ya no sabía qué hacer. Solo, mirando hacia la nada, lamentando la oportunidad perdida… o eso parecía.
A lo lejos a 100 metros de la estación tras 2 cruces estaba el ascensor que daba acceso al metro.
-          Son la 1:27 aún puede que tengamos una oportunidad.
Sin despedirnos, aunque, con el pensamiento en la cabeza de que en 1 minuto estaríamos de vuelta (pensando que iba a estar cerrado definitivamente) corrimos en un último acelerón dejándonos el alma.
1:28 pulsé el botón del ascensor, las puertas se cerraron…. Y ahí nos quedamos.
No nos lo podíamos creer, ¿en serio habíamos tenido la puntería de meternos justo en el momento en que cerraba el metro y nos habían cortado la corriente estando ya dentro?
La ley de Murphy nos había atacado con fuerza esa noche y me encontraba al borde del K.O cuando por fin la suerte nos sonrío. Las puertas se abrieron, no estábamos encerrados, sino que habíamos pulsado la planta 0 (tontería mía, pues yo corría pero mis neuronas ya dormían) así que pulsamos la planta -1 y ya por fin nos movimos.
Vacío, solo un segurata y una mujer de traje. Picamos el billete sin que nos dijeran nada, y cuando íbamos a bajar la mujer nos adelantó con unas llaves en la mano.
-          No puede ser, seguro que ha pasado el último tren y va a parar ya las escaleras mecánicas y a echarnos (susurré yo a mi amigo)
-          Disculpe, ¿queda algún tren todavía? Preguntó él a la mujer
-          Si, queda el último
Y efectivamente, un cartel de PRÓXIMO TREN EN 2 MINUTOS. Fue la primera sonrisa que esboce esa noche. Nos dejaron en la estación de autobuses donde estaba el búho que nos llevaba a casa y para más fortuna en 3 minutos salió y nos condujo a nuestras casas, donde ya encontraríamos descanso a tal aventura.

Un viaje de hora y media, más o menos, transformado en 4 horas y media, todo por llegar 2 minutos tarde a coger un tren.

LECCIÓN APRENDIDA: PLANIFICAR LOS VIAJES HASTA EL ÚLTIMO DETALLE


jueves, 11 de mayo de 2017

La odisea: entre Pinto y Valdemoro (Primera parte)



“Sabemos cuando llegamos, pero no cuando volveremos”. Esa gran frase que parece asociada a militares en guerra o a adolescentes fiesteros un sábado noche fue lo que se aplicó a nuestro grupo de amigos esta semana santa
Era un sábado soleado de semana santa (para variar por una vez) y nos dirigíamos a la Warner para pasar un día de desenfreno. A la ida Renfe desde San Sebastián de Los Reyes  hasta Pinto y desde allí bus hasta la Warner, 90 minutos de viaje. Un viaje largo, si, pero, hablando se pasó sin que nos diéramos cuenta.
El día fue fantástico (como la Warner no me paga por hacerle publicidad evitaré dar detalles de ningún tipo) pero entonces, llegó la hora de irse. Nuestro bus salía a las 22:15 y nosotros decidimos irnos a las 21:45…como cientos de personas que colapsaban el camino. Ya cuando conseguimos llegar a la parada estaba a rebosar, con casi 100 personas. No sabíamos si podríamos entrar, pero aquí, se fraguó nuestra salvación. La parada era para los autobuses 410 y  412, mientras que el poste que había a 100 metros era para el 413 (el único que funcionaba a esa hora y que nos sacaría del parque) pero muy pocos nos habíamos dado cuenta, 100 personas seducidas por aquel flautista de Hamelin hecho parada. Así que al llegar el bus y pararse en el poste se armó la guerra:
-          Señor: oye colega, la parada está ahí delante donde estamos todos haciendo la cola. (gritaba al conductor con un aire de chulería)
-          Señora: perdona, pero el 413 es en este poste, el que os hayáis equivocado no es problema nuestro.
Lo que pasó en aquel momento ya es borroso a mis oídos, la gente protestaba por uno y otro bando y aprovechando la coyuntura el resto nos enganchamos en una conga e intentamos ponernos en un puesto prioritario para entrar; aunque fue difícil, lo logramos. No sin antes pasar por algo así:



Entre gritos y disgustos conseguimos no solo entrar, sino estar sentados y todos juntos. El bus salió sin incidente a las 22:15 pero llegó un problema en el que no habíamos pensado…. ¿A qué hora salía el último tren de Pinto? A las 22:36.
A la ida el bus hizo el recorrido en 15 min pero ahora había mucho tráfico y apenas podíamos avanzar, así que a las 22:38 llegamos a Pinto corriendo esperando que el tren se hubiera retrasado y poder cogerlo, pero no fue así. El único tren que quedaba iba hacia Aranjuez totalmente en dirección contraria.
Así que con el tren cerrado, sin metro a la vista y en un pueblo en el que nunca habíamos estado las opciones estaban muy reducidas. Me acerque a preguntar al conductor del bus circular y nos dijo que bajando dos calles en dirección a la iglesia encontraríamos una parada donde coger el último bus que pasaba en 10 minutos o en su defecto el búho que pasaría ya pasadas las 12.
Agarramos el google Maps las pocas fuerzas que nos quedaban en los pies y nos encomendamos a esa última parada.
8 Minutos después de preguntar a varias personas (las cuales se preguntaban qué demonios hacíamos allí a esas horas, ya que no había nada de valor por lo que hacerse un viaje tan largo) llegamos a la parada, pero para nuestra sorpresa ese famoso bus del que nos habían hablado, 20 minutos después no había venido.
Así que allí nos encontrábamos 6 personas, empapadas algunas hasta en la ropa interior por no haber tenido ropa para cambiarse tras las atracciones de agua y hasta con las toallas por encima, congeladas de frío, en mitad de la nada a las 23:00…. Entre Pinto y Valdemoro

…..CONTINUARÁ.

domingo, 19 de marzo de 2017

El porqué de las cosas

Hubo un visionario en los años 80 al que se le ocurrió que el mejor día de la semana para dar malas noticias, era los viernes. Ya fuera en política o en el trabajo.
A esta parte de mi vida, la llamo incertidumbre….
Y en mi familia no fuimos menos. Hará cosa de un año y medio, en lo que recuerdo como el Halloween más escalofriante desde que era niño. Mi padre nos reunió en el salón y nos dijo que le habían despedido. El ERE atacaba de nuevo y en el peor momento, pues, cuando esto sucede pasado a los 50 te haces 2 preguntas: ¿por qué no 10 años antes? ¿Por qué no 10 años después?
A los 40 aún eres un “jovenzuelo” como quien dice y a los 60 alargando un poco el paro, con cabeza, te puedes hasta jubilar. Sin embargo, a los 50 las empresas no paran de recordarte que estás demasiado viejo. Aún así, día tras día te encuentras cientos de padres de familia en el transporte público buscando el sustento para sus hijos. Muchas veces nos da por pensar que son estafas, pero ¿qué persona en su sano juicio se recorrería la ciudad con instrumento en mano cuando podría estar tocándolo cómodamente en su casa?
Lo cierto es que llegado el momento te quedan 2 opciones: ser el ratón que llora porque le han robado su queso y quedarte sentado esperando a que te llueva otro por arte de magia o seguir dando vueltas por el laberinto para encontrar uno nuevo.
Mi padre no fue menos y como dice ese pasaje de la Biblia: “Al tercer día resucito”
Ese lunes cuando me desperté temprano para ir a la universidad pase por el salón y vi luz, era mi padre estudiando inglés y mi madre con él trayéndole un café que decía entre líneas: “estamos todos juntos en esto”.
No es fácil cambiar tu rutina quedándote en casa y no por gusto o enfermedad, sino porque la situación te obliga. Con los años es más difícil adaptarse a lo nuevo o a un rechazo continuo de los jefes que no paran de recordarte que no sirves, que buscan a alguien más joven, o con competencias que tú no tienes, porque, aunque te intentes adaptar, al estar en un mismo sitio tanto tiempo terminas por especializarte en ciertas cosas.
Uno debería pensar, pues ala hemos acabado ¡QUÉ PAREN EL MUNDO QUE ME QUIERO BAJAR!
Pero él no es de esos, a día de hoy sigue mirando sigue buscando cosas que aprender, de hecho hace meses se metió a un cursillo por internet sobre codificación de páginas web. Era muy exigente y le quitaba muchísimas horas, tantas que hasta mi madre le decía que parase porque estudiaba más que yo. Costándole muchísimo porque él no es así, lo tuvo que dejar porque no daba más de sí.  Nos sonaba raro a los que le conocemos bien, la cosa era, que tenía un as bajo la manga. Que no pudiera seguir el ritmo del curso no quería decir que fuera a dejar de estudiar, de hecho, ha seguido estos meses por su cuenta y a día de hoy ha codificado una página web desde 0 para la clínica de mi tío que le ha quedado como si la hubiera hecho un profesional.
Aquí el enlace para curiosos:
A parte de para fardar de él hoy, ya que es el día del padre y queda que ni pintado, escribo porque en los últimos meses ha estado un poco triste, la casa se le ha caído un poco encima y ese ordenador aunque le ha sacado mucho provecho se le ha convertido en su cueva de soledad. Son muchos los días que se pone a pensar que no va encontrar nada.
Ayer vi un video de un chico que hace humor pero que ayer se puso muy serio y decía que: si tu porqué es más grande que tu problema, da igual lo que te echen, que tú vas a poder con ello.
Siempre hay una luz al final del túnel que yo se que va a encontrar. Para mí esa luz sigue siendo todos esos días que tengo que madrugar y él ya está despierto desayunando mientras oye las noticias en la radio porque sé que lo sigue intentando, que esa cama quiere tirar de él y decirle: “no te levantes, total ¿para qué? “
Yo se que encontrará algo, no cualquier cosa además, sino algo en lo que se sienta realizado y contento, porque no me creo que haya gente por ahí sin un graduado ESO que trabajen y un Ingeniero de telecomunicaciones en proceso constante de reinvención se vaya a quedar toda la vida parado, me niego a creerme algo así. Costará lo que cueste pero lo encontrará.
Papá todo esto es una mierda, lo sé. Tú sabes la cara con la que me voy de casa por las mañanas porque yo también estoy hasta las narices de todo pero ¿Cuáles son mis porqués?
Mis porqués sois mamá, mi hermana y tú
Yo se que tú tienes los tuyos y que por eso sigues ahí dándole duro. Todos estamos juntos en esto es un proceso largo me lo dices todos los días. Yo todos estos años te he creído y por eso sigo con lo mío adelante. Así que tú créeme a mí


Dedicado a todos esos padres parados, que al igual que el mío, siguen en constante movimiento. Seguid fuertes, no hay mal eterno para una persona que tenga el espíritu de levantarse cada día y dar lo mejor de sí. Con esa mentalidad me han criado a mí, y por eso, aún siendo la persona más negativa del mundo, sigo teniendo fe.


jueves, 9 de marzo de 2017

El fenomeno Toy story

Solo hay 3 cosas infinitas en el universo: el universo, la estupidez humana y el desorden que puede almacenar una persona en su habitación. La última puede que no sea la más cierta de todas, aunque si es verdad que todos necesitamos eso, pues, detrás de esa descolocación nos manejamos bastante bien y sabemos al instante donde está todo. Son leyes universales el hecho de que la cama tiene el uso de un mueble escritorio durante el día, para poner todo aquello que nos da pereza colocar o aquello que necesitamos consultar de apuntes en el caso de los estudiantes. O incluso nuestra querida silla que sirve como frontera para la ropa, pues no entendemos de ropa limpia o sucia, sino de limpia al armario, sucia a lavar y aquella que pensamos volver a ponernos o que nos hemos quitado va derechita ahí.
Todas estas cosas funcionan muy bien hasta que aparece ese ser que lo cambia todo: las madres.
Las madres viven su vida en código binario, es decir, que solo ven dos posibilidades: limpio y sucio, ordenado y desordenado, bien y mal etc. Es por eso que en muchos casos tenemos esos malentendidos con ellas al llegar a buscar algo y darnos cuenta de que ha desaparecido. Se siente uno muy confuso, esa sensación de que si ordenan tu caos van a descolocar tu vida. Frase que nosotros transmitimos a nuestra madre con un: “deja todo como lo he dejado yo”
A pesar de las quejas no podemos tampoco quejarnos demasiado, ya que siempre que les pedimos que nos hagan acceder a algo que han guardado ellas son una base de datos perfecta. Capaces de encontrar aquel disfraz de Halloween que hace años que no usas o “esa cosa ya sabes la que es pequeña y de tal color que uso para eso” por vaga que sea la descripción haciendo un esfuerzo logran entendernos.
Pero…. ¿Qué pasa cuando desaparece algo y ellas no saben dónde está porque no han tocado nada?
Esto amigos, es lo que se conoce como “El fenómeno Toy story”. Y es que al igual que la película, a veces da la sensación de que nuestras cosas cobran vida mientras no estamos. Conocen nuestro horario y cuando llegamos a la hora estipulada todo está en su sitio, sin embargo, cuando vuelves sin avisar con una prisa terrible a buscar algo cuesta encontrarlo en los lugares más comunes.
Las cosas pequeñas son las que parecen más ágiles y predispuestas a perderse, tales como pendrives, gomas de borrar, guantes, la grapadora, libros etc. Es increíble la cantidad de veces que acaban en el suelo o en el fondo de cajones que casi nunca usamos, le da a uno que pensar y es que laos pobres deben de tener frío y buscan estar en lugares cerrados.
En otras ocasiones se dan sucesos asombrosos en frente de nuestras narices con objetos kamikazes o paracaidistas que suelen estar relacionados directamente con el daño físico. Me refiero a cosas como chinchetas o clavos, estas cosas curiosamente a diferencia de la ley de Murphy no caen hacia abajo por el lado del pincho sino que prefieren poner la punta en posición de ataque para que alguna noche con la luz apagada y en el peor momento nos llevemos un buen susto. Eso cuando aparecen, pues en otros casos pueden pasarse a otra dimensión. Explicaré una historia mía en concreto para que veáis a que me refiero:
Me encontraba un día corriente entre semana preparando una placa para la universidad en la que tenía que poner un montón de componentes, todos ellos bastante pequeños, esto es importante; de manera que estaba en mi silla de escritorio listo para colocar otro cuando este infeliz resbalo de mis manos y cayó al suelo en frente mía, sin embargo…. Al agacharme….había desaparecido. Peiné el perímetro como si fuera un radar y no vi nada…hasta que moví la silla y vi que se encontraba justo debajo. El objeto había caído y en un rebote perfecto se había desplazado 20 cm hacia atrás (cualquiera pensaría que estaba intentando huir de mí).
En fin, con esto habrá gente que siga sin creer, pero ¿qué otra cosa buscaban los juguetes de la película de pixar?
Cariño y amigos. Esa es otra de las cosas de las que me doy cuenta que mis objetos necesitan y es que en cuanto me doy la vuelta intentan socializar, es por eso que muchos de ellos los encuentro en el cuarto de mi hermana  tratando de hacer nuevas amistades en la otra frontera de la casa ¿Qué otra explicación podría haber si no?
Lo cierto es que esto es lo que te hacen creer siempre las personas que tocan tus cosas, pues todos tenemos mala memoria organizativa y sabemos dónde está algo para cogerlo, pero al soltarlo no nos importa dejarlo en cualquier parte. Estas son las pequeñas locuras que vive uno cada día y con las que se puede uno volver loco en ciertas ocasiones.
PD: llaves, si os vais a mover algún día de mi escritorio…mandarme un whatsapp. Más que nada para evitarnos sustos innecesarios.
Ya sabéis como son las llaves. Siempre buscando donde meterla.
¿Qué otros objetos tenéis que parezca que tienen vida propia y nunca aparecen donde los dejáis?