Mostrando entradas con la etiqueta motivación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta motivación. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de diciembre de 2018

Carta a mi yo de hace un año



Querido “yo” pasado:
Si mis cálculos son exactos recibirás esta carta a día 31 de diciembre de 2017, no te alarmes, no ha pasado nada grave, el futuro no se desmorona (por ahora) ni necesita tu ayuda urgente, simplemente te envío esta carta para decirte que tengas paciencia y llenarte de esperanza.
Este año pasarán muchas cosas, habrá baches, caídas, momentos para gritar y llorar de rabia e impotencia, pero cuando todo eso pase te mirarás en el espejo, más fuerte y decidido a seguir, como dijo el piloto de fórmula 1 Senna: “no abandonar, por mucho miedo que de continuar y no saber cómo hacerlo”.
Este año ha supuesto una maduración personal, al fin cogiste el toro por los cuernos y dejaste que nadie te mangoneara más, vas a ver lo fácil que es quitarle la careta a mucha gente, que en las buenas cuando todo es diversión y alegría la gente está ahí, que la gente intentará exprimirte hasta la última gota. Serás amigo cuando cedas y pasarás a ser el malo de la película. Ya decían en Batman: “o mueres como un héroe y vives lo suficiente para verte convertido en un villano”, supongo que no hay que tomarlo al pie de la letra, pero define muy bien cómo puedes pasarte de bueno y verte sometido toda tu vida o coger todas esas experiencias y dejar que te cambien. Habrá gente que te diga que estas insoportable, que vaya carácter, que no eres el mismo, pero, la gente que te conoce y te quiere realmente se dará cuenta de la gran carga de la que te has liberado y de cómo ahora sí que puedes concentrarte en lo realmente importante.
En tus estudios has seguido logrando éxitos, igual no aparecen con la rapidez que quisieras, pero sigues avanzando que no es poco. En ciertos momentos te verás frustrado, en los últimos meses del año darás con gente que te hará trabajar mucho, personas muy osadas con las agallas para quejarse de lo difícil que es todo, de lo mal que les trata la vida cuando no tienen el coraje ni las ganas de intentarlo. Aquello de que “a quien madruga Dios le ayuda” no es más que una forma de decir que durmiendo soñarás mucho pero no vas a cumplir nada. Por suerte tú eres hombre de acción y donde otros ponen excusas tú sigues poniendo todo tu esfuerzo, esa palabra que a veces está vacía cuando se falla pero que se convierte en remordimientos cuando se fracasa sin darlo todo y no causa más noches de insomnio al no tener la conciencia tranquila. Sé paciente, esa ira tornará en ganas de trabajar, un buen día te levantarás y mientras estés en babia te asaltarán escenas de todo lo que ya has pasado, todos los obstáculos superado, todo lo aprendido, todo lo que has crecido, de cómo eras un niño asustado que maldecía todo lo que le sucedía pero que luego según lo ibas superando te hacía sentir más poderoso. El ver el final cerca es lo que te impulsará a ti y a los que te rodean.
Va a ser un año difícil para tu novia y para tu hermana, de duros desafíos, pero te garantizo que no te faltará tu mayor arma: el buen humor. No te haces una idea de lo que puedes hacer con ello y a veces flaqueará, pero ellas, así como el resto de tu familia y tus amigos te hará recuperarlo y hacer que se lo contagies a otros.
Por lo demás podrás seguir viviendo tranquilo, por suerte, pues el mundo se está volviendo un lugar sombrío y hay gente sin esa misma suerte. Este año será recordado como aquel en el que las mujeres dijeron “basta”, alzando la voz pidiendo que se las haga un poco de caso para que nadie más tenga que morir, que no tengan miedo de salir a la calle, ahora solo hace falta un destinatario que las haga caso. Hay mucha gente buena por ahí todavía, aunque no lo parezca, se preocupan por los necesitados o simplemente de hacer que la gente que les rodea sean personas de bien lo cual ya es mucho. Los 15 años son los nuevos 25, no tendrás nada más que echar un vistazo a como niñatos que no levantan ni dos palmos del suelo van ahí como si fueran los jefes, los reyes y el resto fuéramos peones que nos tenemos que dejar comer sin oponer resistencia. Cuanto les queda por vivir, por suerte o por desgracia si no deciden madurar acaban dando con la persona equivocada y tienen que aprender las lecciones por el mal camino.
La tecnología sigue deshumanizándonos y perdiendo su sentido: teléfonos móviles con los que nadie llama ni se preocupan por nadie, infinidad de auriculares para luego encontrar jóvenes con la música a todo volumen por la calle, en el metro como aquellos hace 50 años que llevaban los radiocasetes entre 2 mientras paseaban. Personas absorbidas por las redes sociales que saben más de la vida de los de OT y Gran hermano que de la de sus padres y abuelos. Adolescentes inseguros con vidas de mierda cuya autoestima depende del número de “Me gustas” de Instagram cuando enseñan las tetas o los abdominales, pero que luego protestan cuando los demás les ven como trozos de carne o no se preocupan de sus pensamientos y emociones.
Educación es una palabra que de seguir así la quitarán del diccionario por desuso, no sé si será el clima de las fiestas pero verás enfados por todas partes, gente riéndose de defectos ajenos casi en la cara del resto, ancianos con mal genio insultando a todo ser viviente hasta en los mercados, pero ya no es momento de quedarse callado y sumiso, aquellos que han levantado la cabeza mostrando no tener miedo han salido triunfadores, no me refiero a ir por ahí partiendo piernas, la violencia nunca es el camino pero hay que mirar cara a cara y enséñales donde está la línea para una convivencia tolerable.
Supongo que habrá muchas más cosas de las que pueda hablarte, pero lo ideal es que lo demás lo experimentes por ti mismo, no puedo darte ningún consejo ni decirte cómo actuar en cada situación, pues en ese caso no sería tú mismo y no harías las cosas de corazón o meditándolas ampliamente, como a ti te gusta. Lo único que te diré es que saques las garras exigiendo lo que te mereces, que elimines a toda persona tóxica de tu vida sin mirar atrás, pues un pequeño puñado de buenas personas vale más que sentirse solo entre un montón de gente, que trates con educación a quien lo merece y perdones al que se lo gane y sobretodo que vivas intensamente y detrás de cada día de mierda sepas sacar lo bueno.
No se si será tu mejor año, pero cuando llegues a ser yo te garantizo que te sentirás realizado y muy conforme contigo mismo y despedirás el año feliz y deseoso de ver lo que la vida tiene aún preparado para ti.
Firmado:
Tu “yo” del 31 de diciembre de 2018

domingo, 19 de marzo de 2017

El porqué de las cosas

Hubo un visionario en los años 80 al que se le ocurrió que el mejor día de la semana para dar malas noticias, era los viernes. Ya fuera en política o en el trabajo.
A esta parte de mi vida, la llamo incertidumbre….
Y en mi familia no fuimos menos. Hará cosa de un año y medio, en lo que recuerdo como el Halloween más escalofriante desde que era niño. Mi padre nos reunió en el salón y nos dijo que le habían despedido. El ERE atacaba de nuevo y en el peor momento, pues, cuando esto sucede pasado a los 50 te haces 2 preguntas: ¿por qué no 10 años antes? ¿Por qué no 10 años después?
A los 40 aún eres un “jovenzuelo” como quien dice y a los 60 alargando un poco el paro, con cabeza, te puedes hasta jubilar. Sin embargo, a los 50 las empresas no paran de recordarte que estás demasiado viejo. Aún así, día tras día te encuentras cientos de padres de familia en el transporte público buscando el sustento para sus hijos. Muchas veces nos da por pensar que son estafas, pero ¿qué persona en su sano juicio se recorrería la ciudad con instrumento en mano cuando podría estar tocándolo cómodamente en su casa?
Lo cierto es que llegado el momento te quedan 2 opciones: ser el ratón que llora porque le han robado su queso y quedarte sentado esperando a que te llueva otro por arte de magia o seguir dando vueltas por el laberinto para encontrar uno nuevo.
Mi padre no fue menos y como dice ese pasaje de la Biblia: “Al tercer día resucito”
Ese lunes cuando me desperté temprano para ir a la universidad pase por el salón y vi luz, era mi padre estudiando inglés y mi madre con él trayéndole un café que decía entre líneas: “estamos todos juntos en esto”.
No es fácil cambiar tu rutina quedándote en casa y no por gusto o enfermedad, sino porque la situación te obliga. Con los años es más difícil adaptarse a lo nuevo o a un rechazo continuo de los jefes que no paran de recordarte que no sirves, que buscan a alguien más joven, o con competencias que tú no tienes, porque, aunque te intentes adaptar, al estar en un mismo sitio tanto tiempo terminas por especializarte en ciertas cosas.
Uno debería pensar, pues ala hemos acabado ¡QUÉ PAREN EL MUNDO QUE ME QUIERO BAJAR!
Pero él no es de esos, a día de hoy sigue mirando sigue buscando cosas que aprender, de hecho hace meses se metió a un cursillo por internet sobre codificación de páginas web. Era muy exigente y le quitaba muchísimas horas, tantas que hasta mi madre le decía que parase porque estudiaba más que yo. Costándole muchísimo porque él no es así, lo tuvo que dejar porque no daba más de sí.  Nos sonaba raro a los que le conocemos bien, la cosa era, que tenía un as bajo la manga. Que no pudiera seguir el ritmo del curso no quería decir que fuera a dejar de estudiar, de hecho, ha seguido estos meses por su cuenta y a día de hoy ha codificado una página web desde 0 para la clínica de mi tío que le ha quedado como si la hubiera hecho un profesional.
Aquí el enlace para curiosos:
A parte de para fardar de él hoy, ya que es el día del padre y queda que ni pintado, escribo porque en los últimos meses ha estado un poco triste, la casa se le ha caído un poco encima y ese ordenador aunque le ha sacado mucho provecho se le ha convertido en su cueva de soledad. Son muchos los días que se pone a pensar que no va encontrar nada.
Ayer vi un video de un chico que hace humor pero que ayer se puso muy serio y decía que: si tu porqué es más grande que tu problema, da igual lo que te echen, que tú vas a poder con ello.
Siempre hay una luz al final del túnel que yo se que va a encontrar. Para mí esa luz sigue siendo todos esos días que tengo que madrugar y él ya está despierto desayunando mientras oye las noticias en la radio porque sé que lo sigue intentando, que esa cama quiere tirar de él y decirle: “no te levantes, total ¿para qué? “
Yo se que encontrará algo, no cualquier cosa además, sino algo en lo que se sienta realizado y contento, porque no me creo que haya gente por ahí sin un graduado ESO que trabajen y un Ingeniero de telecomunicaciones en proceso constante de reinvención se vaya a quedar toda la vida parado, me niego a creerme algo así. Costará lo que cueste pero lo encontrará.
Papá todo esto es una mierda, lo sé. Tú sabes la cara con la que me voy de casa por las mañanas porque yo también estoy hasta las narices de todo pero ¿Cuáles son mis porqués?
Mis porqués sois mamá, mi hermana y tú
Yo se que tú tienes los tuyos y que por eso sigues ahí dándole duro. Todos estamos juntos en esto es un proceso largo me lo dices todos los días. Yo todos estos años te he creído y por eso sigo con lo mío adelante. Así que tú créeme a mí


Dedicado a todos esos padres parados, que al igual que el mío, siguen en constante movimiento. Seguid fuertes, no hay mal eterno para una persona que tenga el espíritu de levantarse cada día y dar lo mejor de sí. Con esa mentalidad me han criado a mí, y por eso, aún siendo la persona más negativa del mundo, sigo teniendo fe.


lunes, 10 de octubre de 2016

La fábula del pez volador: el desenlace

…… y comenzó la revancha
Al día siguiente el pez hizo su lista de objetivos y se puso manos a la obra, lo primero que hizo fue estudiar física: dinámica de cuerpos, tiro hiperbólico etc. Para ver de qué manera podía lanzarse y llegar más alto , luego se diseñó un traje burbuja con el que ir siempre sumergido y obtener el oxígeno que la última vez le había faltado , para lo demás pidió ayuda a sus amigos, con las uñas cortadas del zorro se diseñó unas zarpas que en nada tenían que envidiar a las de Lobezno, estas las incorporó a unas manos que pudo fabricar en base a un diseño idéntico al de las manos del mono con pulgar incluido para un mejor agarre y el pájaro le ayudó a aprovechar las corrientes de aire para que no le tiraran hacia abajo y tuviera que hacer menos fuerza en determinados momentos.
Y así iban pasando los días nadie sabía que pasaría, había nervios por todo lo que había en juego pero nuestro pez nada más podía hacer había exprimido sus límites contradiciendo un montón de leyes de la naturaleza y estaba al final del camino.
El día del examen le costó horrores dormirse pero entre sudores fríos y pesadillas consiguió descansar y así se levantó pletórico de nuevo frente al árbol, esta vez ya sabía qué hacer, era lo que llevaba preparándose todo el verano, sin embargo, no las tenía todas con él, nada más llegar el león se hizo un silencio atronador y presentó la prueba
-          Como sabes hoy repetirás la prueba del árbol, pero como ya la tendrás super entrenada le vamos a dar una vuelta de tuerca, y subirás por esta secuoya, no deberías de tener problema.
La mente del pez solo retenía odio pero por fuera esbozaba una sonrisa confiada para no dar el gusto a su examinador de verle sufrir ni por un instante. Salió con su traje buscando la primera piedra que le pudiera servir como looping y echó a rodar, raudo y veloz salió disparado y aterrizó en el árbol con fuerza, cerca de él había sonado un ruido extraño pero no había tiempo para detenerse a examinarlo, cual felino hincó las uñas y empezó a subir, ritmo constante y respiración controlada, todo iba perfecto ya solo le quedaban 5 metros y lo habría conseguido pero…. Las cosas no siempre son como queremos.
Las garras ya apenas se clavaban en el árbol y lo que era peor ya había descubierto el origen del ruido al empezar a subir, la escafandra con el golpe se había resquebrajado y después de tanto tiempo estaba a punto de romperse dejándole como mucho con 1 o 2 minutos de oxígeno a lo sumo. Subió un metro más ya solo quedaban 4 y cuando la meta ya se vislumbraba a un golpe de vista el cristal dijo basta y se rompió en pedazos, todos sus amigos abajo lloraban al ver caer su traje e imaginarse que el vendría con un retardo de unos pocos segundos, pero…. No era así.
El halcón con su gran vista miró arriba y le localizó en una de las ramas y entonces recuperaron la fe, ya sin manos sin aire sin nada el pez se agarraba fiero a lo único que le quedaba  a base de saltos y mordiscos iba balanceándose y lanzándose de una rama a otra consiguiendo llegar hasta el final del recorrido, aunque ahora quedaba lo más difícil, ya casi ahogado desde una distancia enorme debía conseguir en pocos segundos encontrar una manera de regresar a su hábitat codiciado o se asfixiaría, ayudado de las pocas fuerzas que le quedaban aleteando fue acercándose a una de las ramas mas finitas y flexibles, tiró de ella para hacer una catapulta sobre la que subirse y con el último suspiro la soltó y dejó que la gravedad obrara el resto.
Cuando parecía toda esperanza perdida los que abajo esperaban vieron un reflejo que volaba metros y metros más allá de donde ellos estaban en una parábola perfecta inerte y sin vida que se precipitaba sin control dentro del lago para hundirse como si de una piedra se tratara.
No había ya nada que hacer la gran hazaña del valiente pez volador quedaría para ser recordada sobre su lápida, ya solo quedaba de él esa última ondulación en el agua y un par de burbujas….un momento ¿burbujas?
Como si de un huracán se tratara el ávido pez dio un brinco en el agua, había vuelto desde los infiernos para recordar a todos la brillante lección que había dado, no importaban las limitaciones, jamás nadie le haría sentir un inútil, demostrando que con esfuerzo, todo tu potencial y el hacer buena piña combinando lo mejor de la gente que te rodea se pueden alcanzar cotas que solo están al alcance para aquellos pocos que estén dispuestos a jugarse la vida en el intento.
Aunque por otro lado siempre habrá alguien que justo cuando creas que has tocado techo te lo levantará un poquito más.


¿CONTINUARÁ? 

jueves, 29 de septiembre de 2016

La fábula del pez volador( primera parte)


Es muy difícil mantener la cabeza alta siempre, por muy positivo que seas siempre puede venir un año malo, un mes o puede que un solo día haga falta para que te de que pensar para que te destierren a un pozo del que no tienes la escalera, ese día me llegó a mi hace 3 años, un profesor de electrónica me daba la oportunidad de repetir un examen de laboratorio que salió mal y después de mucho estudiar cómo no pudo ser de otra forma en el segundo intento…salió peor, yo delante del ordenador abatido, solo viendo como un error tontísimo por los nervios y las prisas me condenaba del todo, el profesor se sentó a mi lado y me dijo unas palabras que jamás olvidaré : “ ¿de verdad que tu quieres hacer esto?” nada más salir me fui a las escaleras de la biblioteca y me senté a observar el paisaje a pensar sin querer pensar en exceso, tenía que recoger las cenizas antes de que se las llevara el viento o de lo contrario sería el daño irreversible, así lo hice y lo llevo haciendo durante todos estos años y aunque me den de palos cada día sigo aprendiendo que como al programar algo una vez fallas puede que no sepas hacerlo pero sabes una forma más de no hacerlo la próxima vez.
Hay un tópico en torno a esto sobre el que estuve pensando esta semana y es aquel que si tu evalúas a un pez por su habilidad por trepar a un árbol se sentirá un inútil toda su vida, me dio por imaginarme como sería la historia bajo mi punto de vista y este es el resultado, espero que os guste:
Hace mucho tiempo todos los animales de la naturaleza vivían sin preocupaciones y en armonía, sin embargo, años después una raza muy conocida y querida por todos se extinguió debido a las consecuencias del cambio climático y el no haber sabido adaptarse a los cambios para buscar un nuevo hábitat y alimento, y eso dio que pensar al consejo de sabios depredadores.
-          Los animales viven despreocupados y sin esforzarse y en el momento que se quedan sin alimento o les tocas su casa no saben qué hacer con su vida. Dijo el tigre
-          Mmm estaba pensando ¿y si les hacemos un examen de capacidades para saber si están listos para vivir en sociedad? Proclamo el león rey todopoderoso
-          Me parece buena idea vamos a darle la noticia

Los animales al conocer la buena nueva se mostraron consternados “el examen de Darwin” como lo titularon les exigiría a convertirse en superatletas en 1 semestre en todo tipo de disciplinas diferentes.
Todos se pusieron las pilas y exprimieron sus límites: el pájaro volaba más alto con mejor ángulo y caída y aprovechaba mejor los cambios en la densidad del aire; el lince era más rápido y escurridizo; el mono aprovechando sus pulgares mejoro en el manejo de herramientas, el pez nadaba como nadie y dio hasta clases a algunos de sus compañeros que tenían curiosidad y así todos los demás, todos eran lo mejor en lo suyo, no obstante, había miedo ya que el examen tendría disciplinas parecidas pero no iguales a las que habían practicado, ese misterio sería desvelado en breve y eso es porque…. El día del examen llegó.
Todos formaron una fila y esperaron instrucciones, en ese momento el león entró escoltado por el resto del consejo, para anunciarles que el examen constaría de una sola prueba y esa sería la de subir a un árbol.
Uno a uno fueron pasando: el lince con 2 ávidos saltos y la ayuda de sus garras llegó sin problema, el mono con sus fuertes manos se abrazó al tronco y en cuanto se vio lo bastante alto se fue columpiando de rama en rama hasta la cumbre, el pájaro pego un salto y aprovechando una corriente de aire también llego sin demasiados problemas, y entonces…llegó el turno del pez, nunca había salido del agua pero había entrenado muy bien en un medio que le exigía más resistencia, así que confiado pego un salto y salió del aguay fue aproximándose a la base del árbol cuando lo rozó comenzó a sentir que le faltaba el aire, daba un salto rebotaba y resbalaba de nuevo así varias veces más hasta que al ver que se estaba quedando inmóvil fue devuelto al agua de inmediato.
El león fue el primero en mirarle con cara de desaprobación y agitando la cabeza de lado a lado dijo: “Que actuación más bochornosa, no mereces vivir en cautividad, volverás a evaluarte en septiembre y si suspendes serás expulsado del grupo”.
El pez se recogió entre lagrimas, se sentía un inútil ya que la mayoría pensaba que la prueba había sido muy fácil y el no había podido ni intentarlo.
“Es que te ahogas en un vaso de agua” fue lo último que le dijeron y su estado pasó de triste a colérico, al saber que él precisamente era el que mejor se manejaba en ese medio así que se sacudió el polvo, levantó la cabeza, cogió su rabia y la transformo en ganas de reivindicarse y demostrar que no era inferior a nadie.
Con esa buena actitud ya solo le faltaba ordenar sus ideas y organizar una nueva estrategia para enfrentarse a su Goliat particular…


CONTINUARÁ……

jueves, 14 de abril de 2016

Hambre,sudor y lagrimas

5,4,3,2,1….suena el pitido final y la afición estalla de júbilo, esta noche es fiesta en la capital de España, el Atlético de Madrid se ha clasificado para las semifinales de la Champions League de nuevo el milagro de David volvió a quedar reflejado, no son pocos y a los que se están viendo en estos últimos años y más sobretodo en estos meses, al otro lado del canal de la mancha un sencillo italiano le decía hace tiempo a sus muchachos: “ venga que si dejáis la portería a cero os invito a una pizza” a priori parece un equipo de barrio de chavales que esperan darse una alegría el fin de semana entre clases y exámenes, pero nada más lejos de la realidad se trata de un equipo de la primera división de Inglaterra, un equipo que hace un año sudaba por mantener la categoría y que en cambio ahora están a unas semanas de convertirse en campeones, pasando por todas las dificultades, volando sobre los adinerados, sobre las grandes estrellas; desde que empecé el blog no he hecho ninguna entrada de fútbol en particular, si que he aludido a él en numerosas metáforas o para enumerar ciertos hechos que me parecían destacables y hoy no voy a ser menos no vengo a contar las estadísticas de estos clubs ni a hablar de jugadores ni del mercado de fichajes, para eso hay gente con muchos más conocimientos que yo que seguro que le daría más profundidad y veracidad al tema, yo en cambio solo quiero hablar de la superación y de cómo las ganas vencen al talento y el ímpetu a la magia o más concretamente como ese ímpetu es el que la genera. Esta semana dos días hace ya también se clasificó el Madrid en una remontada insólita y nunca vista, digo esto porque personas como yo que no tenemos mucho recorrido no hemos podido ver las grandes gestas del siglo pasado, en ambos partidos hay una cosa común que fue mencionada nada más acabar los encuentros: “los que ganaron corrieron mucho más que sus rivales” a veces las cosas son así de simples, no hacen falta tiros, ni regates, ni siquiera el tópico de la posesión que en ocasiones es como un pene, te da igual lo larga que sea si no sabes cómo usarla, la palabra que definiría todo lo que estoy contando es: HAMBRE, y no, no quiero decir que esos chicos de Leicester defendieran como animales solo por un par de trozos de peperoni con queso, nada más lejos, me refiero al hambre del triunfo, el de ser reconocido, que la gente valore lo que haces y seas un ejemplo a seguir; esa gente tiene eso, hoy como madridista por raro que parezca no vengo a alabar a mi equipo, esta semana jugaron muy bien pero antes que madridista soy aficionado al fútbol y hablando desde la objetividad cuando ves jugar a equipos como el Atleti o el propio Leicester City te da ganas de madrugar al día siguiente de ser un poco como ellos.
Por mi horario me es difícil llegar a la hora de comer a casa para ver los deportes pero los pocos días que llego me sigue sorprendiendo las imágenes de esos jugadores endiosados que llegan al campo a entrenar y al ver a toda la gente que lleva horas para sacarse una foto con ellos o que les firmen un autógrafo, en vez de pararse, aceleran, la escena es digna de los san fermines, solo que en vez de hacerlo con toros lo hacen con coches deportivos que cuestan más que las casas de los propios aficionados, y aún así todas esas personas sacan tiempo y dinero para ir a verles lo hagan bien o mal.
En fin, lejos de mi tectónica alegre y desenfadada creo que hoy he dejado aflorar cierta rabia sobre una de las cosas que me rondaba la cabeza, creo que está muy bien ver cuando el esfuerzo da sus frutos, es de buena persona alegrarse por ello aunque sea por los rivales, en cambio, me molesta mucho toda esa gente que se queja de todas las injusticias cuando las cosas no van tan mal por el simple hecho de que quieren optar a un poquito más, para que se entienda mejor contaré una historia en la que me vi envuelto hace años, estaba con un amigo en clase cuando repartieron las notas de un examen, yo estaba super inquieto había estudiado muchísimo y sabía que la cosa iba a ir muy justa al ver el examen una desilusión tremenda un 4 tanto trabajo para nada, a esto que veo a mi amigo con mala cara maldiciendo en voz baja tras hablar con el profesor, al preguntarle con un cabreo tremendo durante un buen rato me estuvo contando lo injusto que era que sacando un 9,5 le pusieran de nota final un 9 en lugar de un 10, después de 5 minutos hablando de su “problema” dijo: oye, ¿y tu que tal? Al enterarse de mi dilema hizo lo que toda persona habría hecho….. decir lo injusto que era todo y aprovechar para volver a encauzar con su problema del 10 momento en el que aproveché para irme a la francesa por no soltar alguna bordería .
Así que sin ya marcharme más del tema, mis felicitaciones a esos modestos que sin esperar el confeti y las luces del oropel siguen trabajando por sus metas, siendo estas el objetivo principal y no el medio para acceder a otras cosas más turbias.

Y a los que siguen quejándose, desearles un poco de espíritu y ganas porque sin ellas no van a llegar muy lejos, y si hay que sudar la camiseta pues se suda que yo creo que con 10 millones de euros da para tener una lavadora “decentilla” en casa con la que quitarle las manchas.