martes, 24 de enero de 2017

Whatsapp: disconnecting people


El día que las aplicaciones gratuitas de mensajería instantánea llegaron a nuestras vidas, la humanidad entro en un estado de alegría máximo, todos pensábamos que este avance nos mantendría a todos conectados de manera sencilla y que sería una herramienta que nos prestaría mucha ayuda. Efectivamente fue así, aunque como ya pronosticaron en Terminator un día las máquinas tomarían el control y harían por dominarnos.
Tras la llegada de whatsapp mucha gente dejo de ser quien era otra supo incorporarlo a su vida sin que esta cambiara demasiado y otra aún habla del guasap el warzap o lo de los mensajitos porque es un mundo que se niegan a comprender.
Hoy os traigo una clasificación de los diferentes grados de adicción a esta aplicación, puede que al leerlo te sientas identificado sea para mejor o para peor pues tan malo es abusar de algo como ser un inadaptado a tu tiempo.
Ahí va la clasificación en 6 grados, siendo el grado 0 (sin uso) y el grado 5 una adicción enfermiza:
1-      Grado 0 o guaque? : esta gente es la que mencionaba al principio en muchos casos son personas mayores a la que su aprendizaje le resultaría muy costoso o que directamente no lo necesitan en su vida porque con tener un teléfono fijo a mano son capaces de comunicarse con todos sus seres queridos ( muchos tenemos alguna abuela así o conocemos a la abuela de alguien) también en menor medida se da el caso de personas a partir de los 40 años que piensan lo mismo que el grupo anterior que no les aporta nada y que solo sirve para perder el tiempo así que se limitan a vivir como antes, el problema de estas personas en realidad se lo contagian a los demás ya que si creas un grupo o planeas alguna reunión o encuentro a esta persona habrá que estar llamándola a cualquier cambio que se produzca ( cosa que pasa y mucho y al final hay que dar la fecha y lugar de la quedada 3 o 4 veces hasta que todos se pongan de acuerdo).
Dentro de este grupo hay otro subgrupo un tanto puñetero y son aquellas personas que quieren estar enteradas al día de todo, y que se enfadan cuando se les deja al margen, como digo son muy fastidiosas porque se niegan a progresar y al final sus enfados te los tienes que comer tu si se te olvida invitarles a algún plan o son los últimos en enterarse del embarazo de la Puri.
2-      Grado 1 o los aliexpress: estas personas si tienen whatsapp, pero por desgracia para los demás es como si no lo tuvieran, puedes mandarles un mensaje por la mañana y que no sea respondido hasta por la noche ¡DEL DÍA SIGUIENTE! Son personas muy pasotas a las que les gusta reiniciarse, es decir, puedes mandar un mensaje que no te lo contesten en un día y que si mandas otro acaben respondiendo a ese con preguntas que fueron respondidas en anteriores mensajes,  por muy urgente que sea el mensaje como les dé por no meterse puedes estar esperando por muuuuuchos días.
Este sería un ejemplo algo exagerado de conversación que podrías tener con este tipo de gente:
Domingo 18:38
Hola Fulgencio, soy la madre de Pepito hace unas horas fue ingresado por quemaduras muy severas por un accidente en la fundición, tiene quemado el 90% de su cuerpo, los médicos dicen que le queda poco tiempo, con una leve vocecilla ha dicho que le gustaría verte, así os podéis despedir debidamente si quieres
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.Lunes  20:47
Hola Fulgencio, soy la madre de Pepito, me temo que Pepito falleció hace un rato, lamento que no pudieras estar aquí para daros el último adiós, ya te daremos la fecha del entierro un saludo
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Martes 23:12
Fulgencio: ¿y eso?

Como se aprecia el individuo después de varios días leería la conversación y por pereza o pasotismo leería solo “fallecido” ante lo que se muestra perplejo y no sabría cómo a pesar de tener la información más arriba. De todas formas dentro de este grupo hay otros dos subgrupos:
-          El pasota que lo demuestra: esta persona el día que apareció el primer móvil con android se pilló uno y años después le sigues viendo con él a pesar de que esté más cascado que Mickey Rourke todo porque para él la telefonía alcanzó la perfección al encontrar un móvil con cámara, juegos, llamadas y mensajes por lo que para él el whatsapp es solo un complemento que usar muy de cuando en cuando para no estar desconectado del mundo y de su gente.
-          El del postureo: esta persona está hecha para sacar de quicio, cada móvil que tiene le dura menos que una rubia buenorra de película  en una cabaña con un psicópata. Cada modelo tiene de todo una memoria tan grande que se acuerda hasta del cumpleaños de tu tía Felisa, una cámara de fotos que te saca hasta las marcas de acné de la pubertad y las huellas dactilares si amplías lo suficiente, freidora, maquinilla de afeitar, quad 4x4, ese teléfono lo tiene todo menos un dueño que se mantenga conectado de vez en cuando, así que al final el teléfono le sirve como pisapapeles, un pisapapeles muy caro.
3-      Grado 2: este grupo es el de las personas extremadamente trabajadoras, no permiten que nada ni nadie les saque de su labor y les estropee la concentración, se suelen conectar en 3 períodos durante el día: por la mañana, a la hora de comer y por la noche, el resto del tiempo permanecen trabajando o como mucho alguna conexión muy esporádica solo para temas serios. Esta gente es de las mejores adaptadas y que menos se han dejado influir por esta nueva tecnología aunque dependiendo de la persona tienen un ligero inconveniente ya que es posible que a veces se conecten tan poco porque tienen el móvil apagado durante buena parte del día para no ser molestados ni caer en la tentación de meterse en alguna conversación trivial, es por ello por lo que si te cogen por banda un día en el que necesiten comunicarse con ciertas personas te cojan como secretario personal para que mandes la información por él y le informes de las respuestas.
4-      Grado 3: llegamos al punto medio, aquí es donde nos encontramos la mayoría. Mandar un mensaje a cualquier persona de este grupo implica una respuesta en un tiempo que puede oscilar entre los 10 minutos o un par de horas, dependiendo de lo ocupado que esté estará más o menos pendiente del teléfono, como cualquiera puede tener sus momentos y si en algún momento se encuentra con demasiadas conversaciones abiertas es posible que se desconcentre un poco más de la cuenta durante un buen rato, pero saben cuándo deben parar, es lo que les distingue de….

5-      Grado 4 o rondadores: esta gente vive en un estado de alerta constante, estén trabajando, estudiando o en medio de una operación a corazón abierto el móvil estará encima de su mesa ya sea con el sonido para cogerlo en el acto según les escriban o para mirarlo cada minuto, y si ven que no les escriben en un par de horas se dedicarán a iniciar conversaciones o a mandar cosas por los grupos que den un poco de vidilla y la gente les siga el juego. Estas personas son incapaces de estar sin su móvil, es por ello por lo que si se quedan sin batería durante el día empiecen a pedir cargadores como loco, pues cada minuto que va pasando son ellos los que se van descargando, se consumen.

6-      Grado 5 o zumbadores: en este grupo hay gente del grupo anterior que se vuelve potencialmente peligrosa, a día de hoy se preguntan por qué el whatsapp no incorpora la opción de zumbidos que tenía el Messenger, pues así se sentirían las 24 horas del día el centro de atención, lo que les distingue de la gente del grupo 4 es que no soportan ser ignorados en ninguna medida, los ticks azules les dieron poder y seguro que si tienes a alguien así en tu vida te habrás planteado quitarlos  para descansar un poco y poder dar alguna excusa de vez en cuando, ya que entrar 5 segundos para dar el sí a una reunión y ver que no les contestas implica una ofensa enorme o que te has enfadado con ellos.

Para que lo veáis mejor para este caso tengo un ejemplo real y es el de unas amigas de mi hermana las cuales en un día en el que no se había conectado al móvil en 4 horas y ya histéricas de ver cómo le mandaban mensajes y solo aparecía más que un tick empezaron a ponerse en lo peor pensando que había podido tener un accidente, y de hecho si hubiera tardado algunas horas más en conectarse seguro que se habrían puesto a llamar a los hospitales de la zona. Por suerte la cosa no llego tan lejos aunque sí que alertaron a la mitad de sus amigos diciéndoles que estaban preocupadas y que si sabían algo de ella.
Este me parece el caso más enfermizo y es que no se puede tener la creencia de que una persona vive por y para su móvil.
En fin este es mi resumen de los diferentes grados de adicción, por supuesto es muy difícil encasillarse en un solo grupo todos somos personas complejas y no actuamos siempre de la misma manera, yo mismo aunque no suele abusar del uso del whatsapp reconozco que tengo días en los que puedo estar pendiente de lo que sucede en mi entorno a cada minuto y al día siguiente ser el ser más asocial del mundo y apenas tocarlo en todo el día, sin embargo, tal como dijera un filósofo, cuyo nombre no recuerdo, la virtud está en encontrar el término medio.
No sé si habrás entrado en el enlace por voluntad propia o porque algún conocido tuyo lo haya compartido porque te haya visto identificado con alguno de estos grupos, si ese fuera el caso…. Hola misterioso desconocido una persona cercana a ti quiere darte un toque de atención o simplemente hacerte pensar, un teléfono no es juguete, no es tu vida, ni tu mejor amigo, ni tu dueño. Tu eres el dueño de esa herramienta y como tal, tu eres el que tiene que darle el mejor uso para hacer más cómoda tu vida, no obstante, si decides tenerlo, ello conlleva una responsabilidad, tanto contigo mismo como con la gente que te rodea.
Si eres de los que abusa de su uso, detente, déjalo de vez en cuando en la mesilla, apágalo, déjalo respirar y sal a tomarte algo con tus amigos, o tu familia será una experiencia más enriquecedora que mirar una pantalla.
Y si por el contrario, eres de los que pasa completamente y vive desconectado como un monje tibetano, eey vuelve al mundo, deja tus quehaceres por un rato, las personas a las que le importas quieren saber de ti o te necesitan, así que ya que se toman la molestia por escribirte, saca un minuto de tu tiempo para que sepan que sigues ahí y si como ya he dicho no te apetece hablar por whatsapp, haz una llamada que al fin y al cabo a nuestras abuelas siempre les funciona J  
Al fin y al cabo la cosa no es conectarse sino juntarse ¿no?



sábado, 31 de diciembre de 2016

El "caranchoa" y otros insultos originales del castellano

De todos los videos que han salido a lo largo del año, por su repercusión y por las fechas en las que ha pillado, el “cara anchoa” es posiblemente uno de los que quedará en el recuerdo para despedir el año, a mi me hizo pensar una cosa, y es la riqueza del castellano incluso en materia de insultos graciosos o a lo menos un tanto curiosos que se podían ver en el video.
No hace falta un gilipollas, imbécil o cabrón para mosquear a alguien se le puede fastidiar de una manera un poco más sutil aunque en muchos casos no se sepa lo que te estén diciendo.
A continuación os traigo una recopilación de los más divertidos que he visto:
-          Peinaovejas: sin personalidad

Eso es lo que le decían al peluquero de Neymar antes de que se diera a conocer, hasta que un día en una aldea cercana se encontraron con esto:
Ahí es cuando se dieron cuenta de que tenía madera de artista y dio el salto a la fama

-Pelagatos: Persona insignificante o mediocre, de baja posición social o económica.
En mi opinión debería de significar héroe o inconsciente ya que cualquiera que haya compartido espacio con un gato durante un período algo largo se habrá dado cuenta de que ya cuesta a veces acariciarlos sin que se pongan farrucos como para llegar y pelarlos.
Como historia verídica diré que he llegado a ver a mi padre duchar al gato y por precaución le sujetaba con unas bridas como si se tratara del preso más peligroso de Guantánamo.
-          Bastardo: hijo de lechero
Literal,  se ve que el mito del butanero no tiene tantos años como nos creemos y es que eso de ir de puerta en puerta diciendo: “soy el lechero y le traigo leche de la buena”  debía ser lo mas sexy allá por esa época dorada en la que la televisión solo tenía dos colores y los niños no se quedaban todo el día en casa pegados al móvil.

-          Aplaudenalgas: gay
Aunque todos sabemos que las únicas personas con esta habilidad son las hermanas Kardashian, de hecho, cuenta la leyenda que si todas las hermanas se juntan e intentar aplaudir con sus culos podrían alcanzar el mismo nivel de decibelios que los aplausos del último concierto de Queen en el estadio de Wembley.

-          Ablanda brevas: persona inútil o pusilánime
Creo que nada más lejos de la realidad cualquier profesión que vaya ligada a la comida merece un respeto, así que levantemos nuestras copas y brindemos por todos aquellos que trabajan pelando pipas y tienen la suficiente fuerza de voluntad para no comerse ninguna.

-          Conchuda: prostituta
Una palabra muy argentina y fácil de deducir, ya que si nariguda es aquella persona que tiene mucha nariz, pues conchuda tiene que ser obviamente…. Eeeh bueno que seguimos en horario infantil
-          Metralleta: tartamudo
Poco que añadir, si alguno quiere una explicación ahí van un par de chistes tontos


-          Abrazafarolas: borracho
Dependiendo del lugar tan pronto se pueden abrazar a una pared, a una chica o a un colega si la situación es de gravedad y es que la farola aunque tenga ruedas no te llevara a casa. Si llegas a ese estado de embriaguez es porque eres un auténtico..
-          Bebecharcos: que bebe todo lo que pille
Así que ambos insultos van cogidos de la mano
Los obreros son expertos en el arte del piropo, pero de la construcción también salen algunas cosas crueles tales como:
-          Cuerpo escombro: tío flojo, sin fuerzas, repelente
-          Pecho lata: este curiosamente es todo lo contrario, aunque pueda sonar mal a primera vista, es alguien cuya musculatura está bastante desarrollada y es que según algunas versiones se dice que venía de la época de los romanos, cuando los ciudadanos decían:
“ Que trabajen los romanos que para algo tienen el pecholata” ( haciendo referencia a sus armaduras”
Que no se diga que no meto una pincelada de cultura….

-          Zurcefrenillos: persona que hace actividades propias de un insensato



-          Artabán: para referirse al cuarto rey mago que no vió al niño Jesús
En lo que vendría a ser en el vocabulario actual aquella persona que se pierde un acontecimiento y a la mañana siguiente recibe mensajes de todos los presentes del tipo:
“ Madre mía que noche, la que te perdiste ayer”
Claro que por otro lado…. A lo mejor ese cuarto rey mago puede que tuviera un retortijón y en lo que se paró para aliviarse ya perdió al grupo ( ya me parecería mala suerte que de rey mago quedes durante siglos con la imagen de caganés).
-          Pataliebre: dícese de alguien que siempre la caga
Es curioso que sin embargo, para muchas personas eso pueda ser considerado un amuleto.
Y otros tantísimos más la lista en inmensa, algunos con significados más difíciles de buscar o en el olvido han quedado como palabras rurales o para decirle a alguien cuando estás enfadado, tal como hacía José Mota con su personaje del cansino histórico.

En fin, mejor dejarlo aquí que si no uno no sabe cuando parar, como quedan pocas horas para acabar el año quiere dar las gracias a todos los que habéis leído alguna de mis entradas sean de humor, de pensar, o algunos relatos como los de estos últimos dos meses en los que he decidido variar un poco mi registro, ya que no me gusta estancarme y tener siempre algo diferente que contaros.
A los que seáis lectores más habituales, pediros disculpas por haber estado más ausente estos últimos meses, debido a mis estudios, los horarios y las horas a las que llegaba a casa apenas encontraba ganas de seguir pegado al ordenado, espero no haber acabado con vuestra paciencia y este año seguir con más ganas si cabe compartiendo todas estas locuras que salen de mi cabeza.
Feliz año


martes, 20 de diciembre de 2016

El silencio de los horrores: el desenlace

Después De aquello todo cambió, el equilibrio de poderes había caído hacia el otro lado como un balancín y amenazaba con quedarse ahí. La ciencia había ganado al puño y Fred merodeaba por la universidad con más pena que gloria, pero ese era el menor de sus problemas, cada vez que desconectaba o que se quedaba solo no podía gozar de un rato de silencio a solas con sus pensamientos. Aquellos ruidos internos le perseguían como su sombra en un día de mucho sol.
Días y días pasaban sin poder conciliar el sueño con esos escalofriantes sonidos que se apoderaban de sus pesadillas. Ni siquiera los psiquiatras sabían qué hacer, había desarrollado una extraña claustrofobia a estar encerrado consigo mismo, pero, tras una semana…. Encontró la solución.
Eran las 10 de la noche y Cornelius descansaba tranquilamente tras un largo día. Estaba ya casi quedándose dormido delante de la televisión cuando, de repente, sonó la puerta con un terrible estruendo, parecía una tormenta pero entonces volvió a sonar una segunda vez aún más fuerte. Cornelius se levantó sobresaltado y abrió
-      ¿Fred? ¿Qué demonios haces aquí?
-      ¡Hola Necos! Imagino que soy la última persona a la que querías ver. -Dijo con un aire desquiciado en su mirada
-      Es tarde, no deberías estar aquí. ¿Qué quieres?
-      Has arruinado mi vida y como te dije ahora yo voy a destrozar la tuya.
-      ¿A qué te refieres?
-      ¡A la cámara, tu maldita cámara me ha costado la cordura! No logro sacarme esas voces de la cabeza. Pero hoy acabaré con ellas y te arrastrare conmigo
-      Vale Fred, creo que estás muy alterado, podemos hablarlo mañana tranquilamente.
-      No puedo esperar a mañana, va a ser ahora, me apuñalaré con uno de tus cuchillos y al ver que tiene tus huellas te pasarás la vida encerrado. Morirás en la cárcel, el final de una prometedora carrera de un genio que fue consumido por el éxito. –Exclamo Fred ya jugueteando con el cuchillo entre sus manos.
-      Mira, se que en el pasado hemos tenido nuestras diferencias pero si de verdad te he causado todas esas molestias me disculpo sinceramente y haré lo que sea para que te recuperes. – Decía mientras caminaba muy despacio por la estancia acercándose a la mesilla.
-      Esto ya no tiene arreglo, me voy a ir a lo grande de este mundo sabiendo que tu vivirás para contemplar tu miseria
En ese momento Cornelius agarró el jarrón de la mesilla y se lo tiró a la cabeza Fred, este evitó el impacto tapándose con los brazos y en ese segundo de confusión Necos se le lanzó encima tratando de arrebatarle el cuchillo. Juntos el uno al otro por la empuñadura de aquel arma iban pegándose golpes con las paredes y objetos de la estancia, cuando un puñetazo de Fred le zafó definitivamente, momento que aprovechó para salir corriendo hacia la terraza. Necos se levantaba como podía tras aquel golpe que le había dejado sangrando la nariz.
-      Se acabaron los juegos, lo haré aquí con estas estupendas vistas a la calle para que lo disfruten tus vecinos más trasnochadores cuando se asomen.
Cornelius salió corriendo y antes del fatídico final de su compañero le agarró del brazo, trataba de compensar la fuerza de su rival, pero un cerebrito como él poco podía hacer contra un atleta y más cuando este aprovechaba la fuerza de la barandilla en su favor. La delgada hoja del cuchillo ya le estaba rozando el estómago cuando la barra de la barandilla cedió y ambos cayeron al vacío.
Es curioso como el destino caprichoso juega sus cartas, aquella caída desde el primer piso con un poco de fortuna no debería de haberles costado la vida pero así lo hizo con ambos… al menos de diferente manera.
Cornelius Cosby (alias necos) aunque sobrevivió a la caída murió una hora más tarde cuando era trasladado al hospital.
En cuanto a Fred, consiguió sobrevivir a la caída y nadie le ha vuelto a oír hablar de las voces, sin embargo, en el centro de discapacitados de Wisconsin todo el mundo habla del mismo hombre, un chico joven postrado en una cama, sin la capacidad de hablar y que solo puede mover la cabeza, si vas a visitarle comprobarás que tiene unas grandes ojeras y lo ojos inyectados en sangre como tratando de decir algo de lo que jamás nos enteraremos. Nadie podrá saber de qué se trata y aunque en aquel gran cuarto casi nunca entra nadie, por desgracia para él, jamás está solo, ni siquiera consigo mismo.
FIN

Como ya dije al principio de este relato esto es solo una historia ficticia, pero basada en hechos reales, en mí universidad tuvimos la oportunidad de entrar a una aunque con la puerta abierta solo notamos como los sonidos se atenuaban, aparte, para los que quieran satisfacer su curiosidad científica aquí está la noticia que me inspiro:


domingo, 11 de diciembre de 2016

El silencio de los horrores: segunda parte


Solo, encerrado, preso de un silencio que como una mano, le presionaba la garganta ahogando cualquier aliento. Aquellas paredes que el día anterior habían sido una sala de fiestas hoy se habían convertido en una sala de tortura. Lo único que le mantenía cuerdo era su propia conciencia, esa voz de nuestra cabeza que siempre inoportuna nos dice lo que no queremos oír.
-          Calma, esto acabará pronto, el de mantenimiento pasará pronto a cerrar y a ver si está todo en orden o si no será el segurata, me tumbaré y esperaré.
Pero los minutos pasaban y la sensación era insoportable. Primero, un dolor en el pecho que se asemejaba a una persona de pié encima suya; estaba inquieto caminaba en círculos, la sala se le hacía pequeña mientras golpeaba las paredes con semejante impotencia, pues las luces estaban todas encendidas y eso daba aún peor sensación, pues cada grito, cada movimiento se veía con perfecta nitidez y no lo acompañaba ningún sonido haciendo que su propia mente desquiciada se empezara a volver en su contra diciéndole que no había escapatoria que podía ser su final.
Tras 25 minutos estaba con los ojos como platos, inyectados en sangre, tirado en el suelo, tiritando.
35 minutos, las uñas comidas…. 40 minutos, la piel llena de arañazos, pues era la única forma de sentir algo, el dolor era la única manera de mostrarle que aún seguía vivo y el resto de sus sentidos le acompañaban.
Pero a los 45 minutos… de golpe un sonido como de tambores, miraba a todas las esquinas, pero no veía nada, los golpes cada vez se hacían más intensos, se atrinchero en una esquina esperando su final, pues parecía que el techo se le iba a caer encima, pero… nada sucedió, el sonido se ralentizo, parecía más constante y entonces lo entendió todo. Se echó la mano al pecho y corroboró la evidencia: estaba escuchando el sonido de su propio corazón.
Sus oídos llevaban un buen rato buscando sonidos y viendo que fuera era imposible captar nada, los encontró dentro de él. Después de un rato vino la respiración y más tarde una especie de sonido de masticación como si una colonia de hormigas devorara un cadáver que era el ruido de la sangre desplazándose por su cuerpo llegándole a su cerebro bajando y volviendo indefinidamente
-          ¡ME QUIERO MORIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIR!
Gritaba él dentro de su cabeza, pero ya ahí ni siquiera se oía, silenciado por todos los sonidos de su cuerpo ya no le acompañaba ni su propia conciencia.
Y en ese momento sus plegarías fueron escuchadas, y la puerta se abrió por fin.
El que fuera el matón de la universidad, tan poderoso, tan temido, salió a gatas sin poder echar más lágrimas, sin uñas con las piernas ensangrentadas, empapado en su propio sudor y orina.
Su captor se puso delante de él y le dijo:
-          Estos 50 minutos compensan los 5 años de tus abusos. Estamos en paz, ¿Qué has sentido? Para que lo apunte en mi investigación.
Se oyó entonces un susurro desde el suelo:
-          Voy a hacerte la vida imposible, tanto, que desearás estar muerto.

Eso es lo que él se creía, pero, lo que no sabía en ese momento, era que su mente perturbada después de semejante experiencia jamás le dejaría volver a estar a solas consigo mismo.

CONTINUARÁ...

lunes, 28 de noviembre de 2016

El silencio de los horrores: primera parte


Muchas son las cosas que tomamos a la ligera en esta vida y con el tiempo pueden convertirse en nuestras peores pesadillas, esto es lo que le pasa al personaje de este relato que tiene su parte de fantástica y su parte de real.
Hace mucho tiempo en una universidad de Estados Unidos en una de las residencias vivía un estudiante atípico para esa zona, iba a clase, nunca se emborrachaba, salía lo justo y no de fiesta, ni siquiera bajaba a la playa los fines de semana a desfasar con sus amigos ya que tenía que trabajar para costearse sus estudios. Se podía decir que era una persona que se encontraba muy enfocada en sus estudios de física y ya por suerte aún con mucho sufrimiento a sus espaldas los estaba terminando.
En el lado opuesto estaban los de los clubs deportivos los llamados “atletas”, juerguistas, gamberros y con poco sentido del deber, solo pasaban por la biblioteca el día antes de los exámenes y el resto del tiempo si allí se encontraban era para chulearse delante de las chicas o para reírse de los que allí estaban trabajando, la cuestión era nunca callarse y no valorar la paz y el silencio. Eso era algo que a nuestro amigo Cornelius Cosby(o Necos como le llamaban sus amigos) no le gustaba nada, ya llevaba varios años lidiando con ello, con las burlas, los insultos y estaba al límite.
No obstante era tiempo de celebración, después de varios meses de trabajo su proyecto estaba casi listo, se trataba de una sala capaz de absorber en su totalidad la reflexión de las ondas acústicas o electromagnéticas en cualquiera de las superficies que conformaban la sala ( suelo, techo, paredes) y a la vez esta se encontraba aislada de cualquier ruido que se produjera en el exterior, él y sus profesores bromeaban con la idea de detonar una granada dentro y preguntar a cualquiera de la universidad al cabo de unos minutos si habían escuchado algo, pero por muy bueno que fuera el proyecto las subvenciones no incluían armamento militar, además que era una salvajada pensar en algo así, el invento no era un juguete y en malas manos podría ser fatal.
-          Cornelius esta sala es fascinante, estoy seguro de que en el futuro se podrán llevar a cabo multitud de desarrollos prácticos y aplicaciones, es una alegría contar con una mente tan brillante como la tuya.
-          Gracias es todo un honor, de todas formas ¿no le gustaría que cerrásemos la puerta un momento y así comprobara el efecto de atenuación completo?
-          Seguro que sería una experiencia fascinante pero el hecho de llevar aquí 5 minutos gritando y que apenas se nos oiga me está alterando un poco, es demasiado agobiante para mí, pero no te preocupes porque la matrícula figurará en tu expediente, ya puedes poner la patente en marcha para que no te la quiten.
Tras ello el profesor salió corriendo a su despacho, era increíble la sensación al salir, de nuevo todos los sonidos estaban ahí nada pasaba desapercibido.
Todo había salido a pedir de boca Cornelius, por primera vez en mucho tiempo se sentía realizado….. Pero esta alegría le duró poco, apenas un día después cuando llegó para enseñarle de nuevo su gran invento al tribunal se encontró que la cámara había sido mancillada tras lo que parecía una gran fiesta: litros de cerveza vacíos, papeles, cajas de pizza y un montón de pintadas con spray recorrían las paredes
-          Nos habían hablado de este gran avance y veníamos con verdaderas ganas de saber a cerca de su proyecto, pero esto me parece una falta de respeto y una pérdida de tiempo considerable, le daremos un día para arreglar todo esto y presentarlo mañana, pero no espere ser puntuado de la misma forma, hasta mañana.
La rabia le comía por dentro, sabía perfectamente quien era el personaje que había dejado su sello en su gran obra y por primera vez en mucho tiempo estaba deseando tomar medidas, no iba a ser usando la violencia, lo haría a su manera usando la ciencia y satisfaciendo una curiosidad que tenía desde que acabara la investigación.
Esa misma noche después de volver a reparar los desperfectos se citó con Fred, su matón particular delante de la sala, este llegó como siempre altivo y con una risita delatora
-          Veo que ya has descubierto mi pequeña jugarreta, esa salita que te has montado es genial para montar fiestas, no veas lo alta que estaba la música y por primera vez no nos dieron la brasa los seguratas, no te quepa duda de que la usaremos más adelante
-          Si crees que me vas a amedrentar como hasta ahora estás equivocado, llevo mucho tiempo trabajando en esto y si no quieres salir mal parado te aconsejo que te mantengas al margen. Dijo Cornelius con la mirada perdida hacia ninguna parte
-          Vaya, el empollón va a sacar sus uñas de gatita¿ o qué? Creo que no te has dado cuenta de la pirámide jerárquica que hay aquí, aquí mandamos los atletas y como creo que se te ha olvidado te voy a dar una paliza para refrescarte la memoria
-          ¡Ven a buscarme!
Fred corrió a abalanzarse sobre Cornelius y cuando estaba a punto de alcanzarle la habitación quedó a oscuras, el abusón estaba muy confundido no oía pisadas ajenas
-          ¡Sal de ahí cabrón te voy a matar!
Pero apenas se oía así mismo y se dio cuenta de que estaba pasando…. Estaba dentro de la cámara, busco como pudo en la penumbra las paredes para ver dónde estaba la puerta pero cuando la había encontrado esta se cerró en sus narices.
Las luces volvieron, en el suelo había una nota…
“Te has pasado todos estos años fastidiando a la gente, riéndote de ellos, amenazándoles y todos por miedo nos manteníamos en silencio, creo que es el momento de que cambiemos los papeles ¿crees que podrás aguantar una hora en completo silencio?
BIENVENIDO A LA CÁMARA ANECOICA
PD: grita cuanto quieras porque nadie podrá oírte, ni siquiera tu mismo”


CONTINUARÁ

domingo, 30 de octubre de 2016

Los superhéroes también lloran

Hoy es un buen día,  lo era el día que iba escribiendo un boceto en el tren hace una semana, y lo sigue siendo hoy incluso  después de varios exámenes duros y un par de notas difíciles de digerir, a pesar de todo eso…estoy contento. Pero no todos los días se puede estar así hay épocas en las que se hace muy complicado, todo se vuelve gris empezando por el tiempo y en el momento en el que sales de casa te pones un cartel como el de los taxis que dice:
“MI” GRAN DÍA DE MIERDA
Entrecomillo el “mi” porque aunque es algo que es tuyo, en general uno sabe que se lo van a arrebatar, te van a quitar el protagonismo de la película que es tu vida y eso es por una sencilla premisa con la que muchos os podréis sentir identificados:
Hay personas que no se pueden permitir tener un mal día
Al igual que los superhéroes acostumbrados a dar una imagen de grandeza, de que todo les resbala o de que no hay nada que te quite el buen humor y si algún día hay algo que lo haga hay que ponerse la máscara y ocultarlo; nunca he visto a Spiderman en un banco del parque tirando piedras a un estanque y recibiendo palmadas en el hombro de un amigo ¡NUNCA!
Y eso es porque hay personas que cuando estas de buenas están a tu lado y el día que estás de malas prefieren alejarse hasta que estás contento de nuevo y volver a acercarse. El problema es que si todos hicieran eso, esa persona acabaría por convertirse en un cascarrabias incomprendido y se quedaría cada vez más y más solo.
Y luego está el segundo caso que es el que me exponía un amigo hace ya varias semanas en el que era “su” día de mierda y es que para un día malo que puedas tener al mes, siempre habrá alguien que te llegue y te diga que el suyo ha sido peor. El típico tan competitivo que si le llegaras diciendo que te has pasado una semana en cama malísimo por un virus sería capaz de soltarte algo así como: jodete que yo tengo cáncer, te he ganado ( sé que suena muy desagradable pero con ello solo intento apoyar la hipótesis de que hay gente que necesita destacar en todo)  son incapaces de sentir un poco de empatía.
Es curioso porque 2 personas pueden tener un día de perros, juntarse y si saben escuchar y hablar en el momento oportuno y encontrar el uno para el otro unas palabras de ánimo que ni siquiera encuentran para si mismos, al final de la charla ambos se van a sentir reconfortados, para entender algo así podríamos apoyarnos en las leyes matemáticas y en esa sencilla expresión que dice que: menos por menos es más
O incluso en el ciclismo en pista que si impulsas a tu compañero, luego en la siguiente vuelta será él el que te impulse volviendo a encontrar un equilibrio.
Todo esto tiene que ver con la empatía y eso me ha llevado a pensar y a lanzar una nueva hipótesis en base a la experiencia que he encontrado en estos días de lluvia y que podría servir para encontrar a estos 2 tipos de personas: las que se preocupan y piensan en los demás y las que viven en su pedestal y son incapaces de bajarse para ver cómo les va al resto. A esta nueva teoría de mi colección la he titulado:
LA TEORÍA DEL PARAGUAS
Creo que a muchos os ha podido pasar pero lo primero será que os meta en situación, está lloviendo a mares, te has olvidado el paraguas y caminas por debajo de las fachadas para mojarte lo menos posible, de repente, en tu misma dirección pero en sentido contrario por la misma fachada sobre la que te estás cubriendo camina otra persona que “SI” lleva paraguas aquí es donde pueden pasar dos cosas ayudándonos a saber un poco como puede ser una persona:
1.      Una persona con empatía pensaría que lo lógico es apartarse, ya que no se va a mojar porque tiene el paraguas y así le ahorras a la otra persona aunque sean 5 segundos de ese horrible chaparrón.
2.      La persona sin empatía verá como te vas acercando y en el momento en que estéis al lado te quedará la opción de apartarte y seguir mojándote o puedes intentar seguir recto en cuyo caso es posible que acabes perdiendo hasta un ojo si el paraguas tiene las puntas demasiado prominentes.
Como digo siempre esto no son leyes universales y no sirven para catalogar a las personas pero son ejemplos tontos de cómo hay personas que saben lo que necesitas en cada momento y son capaces de estar ahí aún cuando tú no has dicho nada y lo único que han hecho ha sido leer un gesto; por otro lado si una persona no es capaz de esquivarte para que te ahorres unos segundos del temporal ¿qué te hace pensar que te podrá aliviar los problemas de la semana?
Dedicado a todas esas personas con superpoderes que son capaces de detectar tus días malos y no solo estar a tu lado cuando lo necesitas sino de decir las palabras exactas para que te sientas mejor aún cuando son ellas las que necesitan un hombro amigo o un abrazo

( si conoces a alguien así compártelo como original manera para darle las gracias J )

lunes, 10 de octubre de 2016

La fábula del pez volador: el desenlace

…… y comenzó la revancha
Al día siguiente el pez hizo su lista de objetivos y se puso manos a la obra, lo primero que hizo fue estudiar física: dinámica de cuerpos, tiro hiperbólico etc. Para ver de qué manera podía lanzarse y llegar más alto , luego se diseñó un traje burbuja con el que ir siempre sumergido y obtener el oxígeno que la última vez le había faltado , para lo demás pidió ayuda a sus amigos, con las uñas cortadas del zorro se diseñó unas zarpas que en nada tenían que envidiar a las de Lobezno, estas las incorporó a unas manos que pudo fabricar en base a un diseño idéntico al de las manos del mono con pulgar incluido para un mejor agarre y el pájaro le ayudó a aprovechar las corrientes de aire para que no le tiraran hacia abajo y tuviera que hacer menos fuerza en determinados momentos.
Y así iban pasando los días nadie sabía que pasaría, había nervios por todo lo que había en juego pero nuestro pez nada más podía hacer había exprimido sus límites contradiciendo un montón de leyes de la naturaleza y estaba al final del camino.
El día del examen le costó horrores dormirse pero entre sudores fríos y pesadillas consiguió descansar y así se levantó pletórico de nuevo frente al árbol, esta vez ya sabía qué hacer, era lo que llevaba preparándose todo el verano, sin embargo, no las tenía todas con él, nada más llegar el león se hizo un silencio atronador y presentó la prueba
-          Como sabes hoy repetirás la prueba del árbol, pero como ya la tendrás super entrenada le vamos a dar una vuelta de tuerca, y subirás por esta secuoya, no deberías de tener problema.
La mente del pez solo retenía odio pero por fuera esbozaba una sonrisa confiada para no dar el gusto a su examinador de verle sufrir ni por un instante. Salió con su traje buscando la primera piedra que le pudiera servir como looping y echó a rodar, raudo y veloz salió disparado y aterrizó en el árbol con fuerza, cerca de él había sonado un ruido extraño pero no había tiempo para detenerse a examinarlo, cual felino hincó las uñas y empezó a subir, ritmo constante y respiración controlada, todo iba perfecto ya solo le quedaban 5 metros y lo habría conseguido pero…. Las cosas no siempre son como queremos.
Las garras ya apenas se clavaban en el árbol y lo que era peor ya había descubierto el origen del ruido al empezar a subir, la escafandra con el golpe se había resquebrajado y después de tanto tiempo estaba a punto de romperse dejándole como mucho con 1 o 2 minutos de oxígeno a lo sumo. Subió un metro más ya solo quedaban 4 y cuando la meta ya se vislumbraba a un golpe de vista el cristal dijo basta y se rompió en pedazos, todos sus amigos abajo lloraban al ver caer su traje e imaginarse que el vendría con un retardo de unos pocos segundos, pero…. No era así.
El halcón con su gran vista miró arriba y le localizó en una de las ramas y entonces recuperaron la fe, ya sin manos sin aire sin nada el pez se agarraba fiero a lo único que le quedaba  a base de saltos y mordiscos iba balanceándose y lanzándose de una rama a otra consiguiendo llegar hasta el final del recorrido, aunque ahora quedaba lo más difícil, ya casi ahogado desde una distancia enorme debía conseguir en pocos segundos encontrar una manera de regresar a su hábitat codiciado o se asfixiaría, ayudado de las pocas fuerzas que le quedaban aleteando fue acercándose a una de las ramas mas finitas y flexibles, tiró de ella para hacer una catapulta sobre la que subirse y con el último suspiro la soltó y dejó que la gravedad obrara el resto.
Cuando parecía toda esperanza perdida los que abajo esperaban vieron un reflejo que volaba metros y metros más allá de donde ellos estaban en una parábola perfecta inerte y sin vida que se precipitaba sin control dentro del lago para hundirse como si de una piedra se tratara.
No había ya nada que hacer la gran hazaña del valiente pez volador quedaría para ser recordada sobre su lápida, ya solo quedaba de él esa última ondulación en el agua y un par de burbujas….un momento ¿burbujas?
Como si de un huracán se tratara el ávido pez dio un brinco en el agua, había vuelto desde los infiernos para recordar a todos la brillante lección que había dado, no importaban las limitaciones, jamás nadie le haría sentir un inútil, demostrando que con esfuerzo, todo tu potencial y el hacer buena piña combinando lo mejor de la gente que te rodea se pueden alcanzar cotas que solo están al alcance para aquellos pocos que estén dispuestos a jugarse la vida en el intento.
Aunque por otro lado siempre habrá alguien que justo cuando creas que has tocado techo te lo levantará un poquito más.


¿CONTINUARÁ?